Yo pienso que tiene que haber jugadores que sean gays, se me ocurren algunos nombres.
Por otra parte, supongo que los que lo sean preferirán no decirlo para evitarse problemas, pensemos que los jugadores comparten mucha intimidad, en las duchas, vestuarios, habitaciones de concentración y no todo el mundo es tolerante.
De todas formas, si un jugador es bueno, a la afición no tiene por que importarle si le gustan las faldas o los pantalones o las dos cosas, sino los goles que marca (o lo que haga)
Pero me temo que si un día un gran jugador proclama su orientación, en el mejor de los casos se convertirá en una operación de marketing para sacarle rentabilidad más que en una cuestión personal.
Un abrazo,