En casa de mis tíos de Cartagena
Hola chicos.
Tras haber leído la historia publicada por Kenta sobre la niña y el lameteo del perro, os relato lo sucedido en un fin de semana en casa de mis tíos.
Una casa enorme y en la que un sábado por la noche, de otras tantas veces de ir allí con mis abuelos en la época, me dispuse a dormir.
Dormir intranquilamente porque no conocía la casa enteramente y eso me producía cierto temor.
Pues ni más ni menos esa noche noté como algo que lamía mi mano entre la acción de ir a despertarme y entre medias de un profundo sueño que acabó todo como lo descrito por Kenta pero no por el perro de su tema, sino precisamente por lo que bajo la cama hay según la foto expuesta.
Amanecí callado, impasivo y muerto de miedo diciéndome de no sacar jamás en mi vida las manos de las sábanas.
Hoy en día sigo así, pero ya por costumbre en vista de esa desagradable situación, que al fin y al cabo pensé en que debió de ser alguno de sus gatos que por allí tenía.
Y espero que fuera algún gato, lo que no sé si es cierto o no porque las puertas de las habitaciones al dormir las cerraba, por tanto si sigo pensando en ello todavía a día de hoy aparece mi duda.
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